El conocimiento del conocimiento.
Las estrategias cognitivas y metacognitivas
El concepto de la metacognición es relativamente reciente en la psicología cognitiva contemporánea. Aunque el tema de reflexión sobre los procesos cognitivos ha sido característica para la psicología cognitiva en general, el estu- dio sistematizado y organizado sobre la meta- cognición se relaciona con Flavel (1985).
El autor define la metacognición como “el conocimiento que uno tiene acerca de los propios procesos y productos cognitivos o cualquier otro asunto relacionado con ellos” (Flavel, 1976, p. 232). El concepto de la metacognición se refiere principalmente a dos aspectos. El primero corresponde al conocimiento que adquiere la persona en relación con su propia actividad cognitiva: capacidades, habilidades y experiencias en realización con la ejecución de las diversas tareas, también sobre la naturaleza de las tareas y sus características que influyen en su abordaje, y el conocimiento sobre las estrategias que pueden ser utilizadas para solucionar determinado tipo de tareas (Fla- vel, 1987).
Por ejemplo, un estudiante al abordar un problema comprende que este pertenece a un tema desconocido para él (conocimiento de una característica personal), que la manera en la cual está expuesto el problema dificulta su comprensión (conocimiento de una característica de la tarea) y que realizar un gráfico le ayudará a visualizarlo y entenderlo mejor (conocimiento de una estrategia).
El segundo aspecto consiste en la realización del control sobre la propia actividad cognitiva: “planificación de la actividad que se va a llevar a cabo para alcanzar los objetivos de la tarea, supervisión de esa actividad mientras está en marcha y evaluación de los resultados que se van obteniendo en función de los objetivos perseguidos” (Pozo, 2006, p. 60).
En este caso, siguiendo el ejemplo anterior, el estudiante será capaz de elaborar una ruta de consulta necesaria para obtener los datos desconocidos y así solucionar el problema, comprobar que estos datos sí le permiten tener mayor claridad, elaborar el esquema y examinar que todos los elementos del problema estarán reflejados allí, volver a consultar otras fuentes en caso de que se percate de que toda- vía hay cosas que no son claras y, por último, verificar la validez del resultado final de su solución.
Ambos aspectos de la metacognición menciona- dos son importantes para el aprendizaje y, además, “están estrechamente relacionados entre sí, de modo que el aprendiz competente emplea sus conocimientos metacognitivos para autorregular eficazmente su aprendizaje y, a su vez, la regulación que ejerce sobre el propio aprendizaje puede llevarle a adquirir nuevos conocimientos relacionados con la tarea, con las estrategias para afrontarla y con sus propios recursos como aprendiz” (Pozo, 2006, p. 60).
“cognición acerca de la cognición”
Algunos autores se refieren a la metacognición como una “cognición acerca de la cognición” (Pozo, 2006, p. 63). Esto implica diferenciar los términos de cognición y metacognición. Según Organista, “se habla de la cognición haciendo alusión a los diferentes elementos que participan en la actividad cognoscitiva (estrategias, procesos, operaciones, etc.) para cumplir con la tarea, mientras que se hace referencia a la metacognición cuando participan elementos orientados hacia la compren- sión de la forma en que se realiza la tarea, hacia el control mismo de la actividad cognoscitiva” (OrgaMetanista, 2005, p. 84).
METACOGNICIÓN CON PERAS Y MANZANAS
Tomado de:
Klimenko, Olena;Alvares, José Luis Aprender cómo aprendo: la enseñanza de estrategias metacognitivas Educación y Educadores, Vol. 12, Núm. 2, agosto-sin mes, 2009, pp. 11-28 Universidad de La Sabana Colombia

Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar