Eje 4 Actividad 1
Cibercultura: Nuevas formas y espacios para relacionarnos
Introdcción
Teléfonos y pantallas inteligentes, tabletas, equipos de audio y video muy sofisticados; términos como ciberespacio, realidad virtual, chat, redes sociales, inbox, y algunos otros, no solo inundan nuestro vocabulario, sino también franquean nuestras vidas y nos hacen cada vez más dependientes de ellos para poder “encajar” en una sociedad que se adapta a velozmente a la modernidad. Pero ¿Qué tan beneficiosas son estas nuevas tecnologías en el campo de la comunicación y las relaciones humanas? Pretenderé abordar el tema de una manera reflexiva, basada en mi experiencia personal y profesional; y por su puesto desde el punto de vista social.
Teléfonos y pantallas inteligentes, tabletas, equipos de audio y video muy sofisticados; términos como ciberespacio, realidad virtual, chat, redes sociales, inbox, y algunos otros, no solo inundan nuestro vocabulario, sino también franquean nuestras vidas y nos hacen cada vez más dependientes de ellos para poder “encajar” en una sociedad que se adapta a velozmente a la modernidad. Pero ¿Qué tan beneficiosas son estas nuevas tecnologías en el campo de la comunicación y las relaciones humanas? Pretenderé abordar el tema de una manera reflexiva, basada en mi experiencia personal y profesional; y por su puesto desde el punto de vista social.
Para
empezar debo decir que la inquietud de escribir sobre el tema, nace de la
consulta en una página de internet de la
Universidad Complutense de Madrid, publicada por el Dr. Joaquín Mª Aguirre
Romero, titulada: “Ciberespacio y
comunicación: nuevas formas de vertebración social en el siglo XXI” (Romero, 2004) en la cual pude
encontrar la definición de algunas palabras como ciberespacio, realidad, virtual, ficción, etc. además de sus
connotaciones y aplicaciones en el entorno lingüístico y social en la llamada
posmodernidad.
Desarrollo
Desarrollo
Cambios lingüísticos, psicológicos y
sociales.
Hay
tres aspectos que llamaron mi atención sobre los cambios que han producido las
nuevas tecnologías en nuestra comunicación y nuestras relaciones humanas. El
primero es el aspecto lingüístico, de cómo la interpretación de las palabras
difieren mucho en un contexto tecnológico moderno, a cuando se expresan en un
lenguaje común; por ejemplo, no es lo mismo decir “Tendremos
un encuentro virtual” cuando nos referimos al uso de los medios
electrónicos para comunicarnos, que cuando utilizamos un sarcasmo para dar a
entender que en realidad no deseamos tener contacto físico con alguna persona.
De igual manera la jerga utilizada en los espacios de escritura como los chats,
o las redes sociales, ha pasado de ser una fuente escandalosa de faltas de
ortografía, a ser otra forma extraoficialmente tolerada y aceptada de comunicarnos;
por ejemplo en lugar de escribir “Que
tal, ¿cómo estás?”, solo se escribe “q’tl
cmo stas?” o en vez de expresar textualmente nuestra aprobación o
desaprobación sobre algún comentario, utilizamos los llamados “emoticones” (figuras o imágenes
prestablecidas en algunos espacios de conversación instantánea) o simplemente
un “like”. Podríamos citar muchos ejemplos más de los cambios en las formas de
comunicar y relacionarnos con los demás, y en todos ellos existe una
peculiaridad: son formas nuevas y diferentes de expresión.
El
segundo aspecto es el psicológico, como todos sabemos los medios de
comunicación han sido y serán siempre un canal de expresión y desahogo no solo
de pensamientos e ideas, sino también de emociones y sentimientos que son
invariablemente la esencia humana de la comunicación, y esto nos permiten
formar vínculos afectivo-emocionales a través de la experiencia que brindan las
diferentes formas de comunicación (escritura, poesía, actuación, etc.). En este
punto, me parece que la publicidad y la mercadotecnia se han llevado el mayor
beneficio al utilizar todas las bondades que ofrecen estas tecnologías, sin
embargo en el campo de la educación hemos visto también enormes
ventajas en su uso.
El
tercer aspecto es el social, ¿cómo nos acercan o alejan de nuestra esencia
humana estas tecnologías? En este punto es quizá donde vemos una mayor polémica;
un sector polariza sus posturas en relación a que tan benéficas o perjudiciales
han resultado estas tecnologías en las relaciones humanas. Otro sector simplemente
promueve y argumenta que el uso de las tecnologías no tienen que evaluarse,
simplemente son herramientas que sirven a un propósito y que al mismo tiempo son
medios y espacios para comunicarnos. Al respecto el Dr. Aguirre señala tres
aspectos a considerar cuando nos referimos al uso de los medios virtuales y el
ciberespacio como canales de comunicación e interacción social:
a)
las relaciones de intercambio de información entre máquinas
b)
las relaciones de intercambio de información entre hombres y máquinas
c)
las relaciones de intercambio de información entre seres humanos a través de
las máquinas.
“Estos tres tipos de
intercambios de información no deben pensarse como elementos separados. La
realidad es que en el Ciberespacio quienes se comunican directamente son las
máquinas. Son ellas las que actúan como mediadoras para posibilitar nuestras
comunicaciones interpersonales. El Ciberespacio es, pues, un espacio relacional
cibernético, en el que unas máquinas, que constituyen unas redes, sirven de
medio para que se establezcan unas comunicaciones entre humanos. El hecho es
que estos tres tipos de comunicaciones se dan simultáneamente, formando parte
de un proceso: (1) para establecer contacto con otros seres humanos que están
en otros puntos de la red, (2) nosotros nos comunicamos con las máquinas, (3)
que se comunican entre sí.”
Migrantes digitales y nativos digitales
En
revista UIC de la Universidad Intercontinental, en su edición número 18
(Octubre de 2010), se publicó un artículo llamado “El cerebro digital”, por
Alejandro Zenker, en el cuál el autor menciona que los avances tecnológicos han
hecho una brecha entre dos sectores sociales:
“Se trata, básicamente, de
términos que identifican como “nativos”
a quienes nacieron y crecieron en la época de los dispositivos electrónicos es
decir, consolas de juegos, teléfonos celulares, computadoras, internet, etcétera
(de 1990 para acá, más o menos), con cerebros en plena evolución, versus los “inmigrantes”, que somos todos aquellos
que ya teníamos un cerebro adulto, desarrollado, cuando aconteció esta revolución
tecnológica.”
El
asunto es que los cambios tan rápidos de la posmodernidad han hecho esta brecha
generacional en la que los llamados “nativos digitales” y los “migrantes
digitales” tienen una percepción muy diferente del tema; por un lado los migrantes somos (poco o muy) reservados
a aceptar abiertamente a la cibercultura como un medio 100% válido en las relaciones
humanas, mientras que por otro lado los nativos
no pueden integrarse en su entorno social sin la tecnología y el ciberespacio.
La paradoja de la realidad Virtual
El
simple término “Realidad Virtual” es un sí mismo una paradoja cuando entendemos
por definición que realidad es algo tangible, medible o comprobable, y virtual
algo que no existe, que no es tangible que no es real. Sin embargo los cambios que
ha producido la cibercultura, ha llevado a grandes estudiosos y científicos a
redefinir esta expresión. Uno de ellos es el afamado escritor
y filósofo Pierre Levy[1], quien ha publicado una
serie de libros y tratados acerca de este nuevo fenómeno social de la comunicación
y las relaciones humanas. En su publicación “Cibercultura, Informe al consejo de Europa” (2007), el autor aborda el tema desde
el punto de vista social y filosófico, y trata entre otras cosas, de defender
el punto de vista humanista de las nuevas tecnologías y sus necesarias
implicaciones en las relaciones y la comunicación humana, el autor dice:
¿Es la tecnología un actor autónomo,
separado de la sociedad y de la cultura, una entidad pasiva y percutida por un agente
exterior?..., por el contrario que la técnica es un ángulo del análisis de los
sistemas socio técnicos globales, un punto de vista que pone el acento sobre la
parte material y artificial de los fenómenos humanos, y no una entidad real,
que pudiera existir independientemente del resto… Los asuntos humanos
comprenden de manera indisociable interacciones entre:
• Entidades materiales naturales y
artificiales;
• Ideas y representaciones.
Es imposible separar lo humano de su
entorno material ni de los signos e imágenes a través de los cuales dan sentido
a su vida y a su mundo.”
La
cibercultura, la tecnología y los espacios virtuales, son creaciones meramente
humanas, por lo que su uso hoy en día forma parte de todas las formas de interacción
y comunicación social.
Para
los nativos digitales este concepto está implícito en la concepción de su entorno, pues lo han vivido y ejercido desde
sus primeros años de aprendizaje. En otras palabras la definición del termino
realidad virtual para los nativos digitales es un espacio (ciberespacio), un
medio (tecnologías) y uno o varios actores (internautas) que cumple dos propósitos
principales: comunicarse y /o relacionarse.
Conclusión
En
el contexto de una sociedad que experimenta cambios vertiginosos en todos los
ámbitos, la necesidad de adaptarnos a los ambientes tecnológicos y las nuevas
formas digitales de comunicación, ha generado nuevas expresiones de cultura y comunicación
que se adapten a los entornos sociales que exigen cada vez más una apertura al
cambio. Resistir o simplemente mantenerse al margen de estos cambios implica
una confrontación inminente del pensamiento entre las dos brechas generacionales
que gestaron estos avances, lo cual provocaría un retraso en el desarrollo
humano y social.
[1] Pierre Lévy (Túnez, 1956) es
un escritor, filósofo y profesor tunecino. Lévy es uno de los filósofos más
importantes que trabaja en las implicaciones del ciberespacio y de la
comunicación digital. En 1990 publicó un libro acerca de la convergencia de
redes digitales y la comunicación hipertextual.





Rogelio, la introducción debe ser una breve reseña de lo que vas a escribir, en tu caso te apoyaste en los 2 cuestionameintos que vienen en la actividad, puede funcionar, solo te sugiero lo consideres para la elaboración del trabajo final.
ResponderEliminarSaludos.