miércoles, 26 de noviembre de 2014
domingo, 23 de noviembre de 2014
Eje 4 Actividad 1
Cibercultura: Nuevas formas y espacios para relacionarnos
Introdcción
Teléfonos y pantallas inteligentes, tabletas, equipos de audio y video muy sofisticados; términos como ciberespacio, realidad virtual, chat, redes sociales, inbox, y algunos otros, no solo inundan nuestro vocabulario, sino también franquean nuestras vidas y nos hacen cada vez más dependientes de ellos para poder “encajar” en una sociedad que se adapta a velozmente a la modernidad. Pero ¿Qué tan beneficiosas son estas nuevas tecnologías en el campo de la comunicación y las relaciones humanas? Pretenderé abordar el tema de una manera reflexiva, basada en mi experiencia personal y profesional; y por su puesto desde el punto de vista social.
Teléfonos y pantallas inteligentes, tabletas, equipos de audio y video muy sofisticados; términos como ciberespacio, realidad virtual, chat, redes sociales, inbox, y algunos otros, no solo inundan nuestro vocabulario, sino también franquean nuestras vidas y nos hacen cada vez más dependientes de ellos para poder “encajar” en una sociedad que se adapta a velozmente a la modernidad. Pero ¿Qué tan beneficiosas son estas nuevas tecnologías en el campo de la comunicación y las relaciones humanas? Pretenderé abordar el tema de una manera reflexiva, basada en mi experiencia personal y profesional; y por su puesto desde el punto de vista social.
Para
empezar debo decir que la inquietud de escribir sobre el tema, nace de la
consulta en una página de internet de la
Universidad Complutense de Madrid, publicada por el Dr. Joaquín Mª Aguirre
Romero, titulada: “Ciberespacio y
comunicación: nuevas formas de vertebración social en el siglo XXI” (Romero, 2004) en la cual pude
encontrar la definición de algunas palabras como ciberespacio, realidad, virtual, ficción, etc. además de sus
connotaciones y aplicaciones en el entorno lingüístico y social en la llamada
posmodernidad.
Desarrollo
Desarrollo
Cambios lingüísticos, psicológicos y
sociales.
Hay
tres aspectos que llamaron mi atención sobre los cambios que han producido las
nuevas tecnologías en nuestra comunicación y nuestras relaciones humanas. El
primero es el aspecto lingüístico, de cómo la interpretación de las palabras
difieren mucho en un contexto tecnológico moderno, a cuando se expresan en un
lenguaje común; por ejemplo, no es lo mismo decir “Tendremos
un encuentro virtual” cuando nos referimos al uso de los medios
electrónicos para comunicarnos, que cuando utilizamos un sarcasmo para dar a
entender que en realidad no deseamos tener contacto físico con alguna persona.
De igual manera la jerga utilizada en los espacios de escritura como los chats,
o las redes sociales, ha pasado de ser una fuente escandalosa de faltas de
ortografía, a ser otra forma extraoficialmente tolerada y aceptada de comunicarnos;
por ejemplo en lugar de escribir “Que
tal, ¿cómo estás?”, solo se escribe “q’tl
cmo stas?” o en vez de expresar textualmente nuestra aprobación o
desaprobación sobre algún comentario, utilizamos los llamados “emoticones” (figuras o imágenes
prestablecidas en algunos espacios de conversación instantánea) o simplemente
un “like”. Podríamos citar muchos ejemplos más de los cambios en las formas de
comunicar y relacionarnos con los demás, y en todos ellos existe una
peculiaridad: son formas nuevas y diferentes de expresión.
El
segundo aspecto es el psicológico, como todos sabemos los medios de
comunicación han sido y serán siempre un canal de expresión y desahogo no solo
de pensamientos e ideas, sino también de emociones y sentimientos que son
invariablemente la esencia humana de la comunicación, y esto nos permiten
formar vínculos afectivo-emocionales a través de la experiencia que brindan las
diferentes formas de comunicación (escritura, poesía, actuación, etc.). En este
punto, me parece que la publicidad y la mercadotecnia se han llevado el mayor
beneficio al utilizar todas las bondades que ofrecen estas tecnologías, sin
embargo en el campo de la educación hemos visto también enormes
ventajas en su uso.
El
tercer aspecto es el social, ¿cómo nos acercan o alejan de nuestra esencia
humana estas tecnologías? En este punto es quizá donde vemos una mayor polémica;
un sector polariza sus posturas en relación a que tan benéficas o perjudiciales
han resultado estas tecnologías en las relaciones humanas. Otro sector simplemente
promueve y argumenta que el uso de las tecnologías no tienen que evaluarse,
simplemente son herramientas que sirven a un propósito y que al mismo tiempo son
medios y espacios para comunicarnos. Al respecto el Dr. Aguirre señala tres
aspectos a considerar cuando nos referimos al uso de los medios virtuales y el
ciberespacio como canales de comunicación e interacción social:
a)
las relaciones de intercambio de información entre máquinas
b)
las relaciones de intercambio de información entre hombres y máquinas
c)
las relaciones de intercambio de información entre seres humanos a través de
las máquinas.
“Estos tres tipos de
intercambios de información no deben pensarse como elementos separados. La
realidad es que en el Ciberespacio quienes se comunican directamente son las
máquinas. Son ellas las que actúan como mediadoras para posibilitar nuestras
comunicaciones interpersonales. El Ciberespacio es, pues, un espacio relacional
cibernético, en el que unas máquinas, que constituyen unas redes, sirven de
medio para que se establezcan unas comunicaciones entre humanos. El hecho es
que estos tres tipos de comunicaciones se dan simultáneamente, formando parte
de un proceso: (1) para establecer contacto con otros seres humanos que están
en otros puntos de la red, (2) nosotros nos comunicamos con las máquinas, (3)
que se comunican entre sí.”
Migrantes digitales y nativos digitales
En
revista UIC de la Universidad Intercontinental, en su edición número 18
(Octubre de 2010), se publicó un artículo llamado “El cerebro digital”, por
Alejandro Zenker, en el cuál el autor menciona que los avances tecnológicos han
hecho una brecha entre dos sectores sociales:
“Se trata, básicamente, de
términos que identifican como “nativos”
a quienes nacieron y crecieron en la época de los dispositivos electrónicos es
decir, consolas de juegos, teléfonos celulares, computadoras, internet, etcétera
(de 1990 para acá, más o menos), con cerebros en plena evolución, versus los “inmigrantes”, que somos todos aquellos
que ya teníamos un cerebro adulto, desarrollado, cuando aconteció esta revolución
tecnológica.”
El
asunto es que los cambios tan rápidos de la posmodernidad han hecho esta brecha
generacional en la que los llamados “nativos digitales” y los “migrantes
digitales” tienen una percepción muy diferente del tema; por un lado los migrantes somos (poco o muy) reservados
a aceptar abiertamente a la cibercultura como un medio 100% válido en las relaciones
humanas, mientras que por otro lado los nativos
no pueden integrarse en su entorno social sin la tecnología y el ciberespacio.
La paradoja de la realidad Virtual
El
simple término “Realidad Virtual” es un sí mismo una paradoja cuando entendemos
por definición que realidad es algo tangible, medible o comprobable, y virtual
algo que no existe, que no es tangible que no es real. Sin embargo los cambios que
ha producido la cibercultura, ha llevado a grandes estudiosos y científicos a
redefinir esta expresión. Uno de ellos es el afamado escritor
y filósofo Pierre Levy[1], quien ha publicado una
serie de libros y tratados acerca de este nuevo fenómeno social de la comunicación
y las relaciones humanas. En su publicación “Cibercultura, Informe al consejo de Europa” (2007), el autor aborda el tema desde
el punto de vista social y filosófico, y trata entre otras cosas, de defender
el punto de vista humanista de las nuevas tecnologías y sus necesarias
implicaciones en las relaciones y la comunicación humana, el autor dice:
¿Es la tecnología un actor autónomo,
separado de la sociedad y de la cultura, una entidad pasiva y percutida por un agente
exterior?..., por el contrario que la técnica es un ángulo del análisis de los
sistemas socio técnicos globales, un punto de vista que pone el acento sobre la
parte material y artificial de los fenómenos humanos, y no una entidad real,
que pudiera existir independientemente del resto… Los asuntos humanos
comprenden de manera indisociable interacciones entre:
• Entidades materiales naturales y
artificiales;
• Ideas y representaciones.
Es imposible separar lo humano de su
entorno material ni de los signos e imágenes a través de los cuales dan sentido
a su vida y a su mundo.”
La
cibercultura, la tecnología y los espacios virtuales, son creaciones meramente
humanas, por lo que su uso hoy en día forma parte de todas las formas de interacción
y comunicación social.
Para
los nativos digitales este concepto está implícito en la concepción de su entorno, pues lo han vivido y ejercido desde
sus primeros años de aprendizaje. En otras palabras la definición del termino
realidad virtual para los nativos digitales es un espacio (ciberespacio), un
medio (tecnologías) y uno o varios actores (internautas) que cumple dos propósitos
principales: comunicarse y /o relacionarse.
Conclusión
En
el contexto de una sociedad que experimenta cambios vertiginosos en todos los
ámbitos, la necesidad de adaptarnos a los ambientes tecnológicos y las nuevas
formas digitales de comunicación, ha generado nuevas expresiones de cultura y comunicación
que se adapten a los entornos sociales que exigen cada vez más una apertura al
cambio. Resistir o simplemente mantenerse al margen de estos cambios implica
una confrontación inminente del pensamiento entre las dos brechas generacionales
que gestaron estos avances, lo cual provocaría un retraso en el desarrollo
humano y social.
[1] Pierre Lévy (Túnez, 1956) es
un escritor, filósofo y profesor tunecino. Lévy es uno de los filósofos más
importantes que trabaja en las implicaciones del ciberespacio y de la
comunicación digital. En 1990 publicó un libro acerca de la convergencia de
redes digitales y la comunicación hipertextual.
miércoles, 12 de noviembre de 2014
El conocimiento del conocimiento.
Las estrategias cognitivas y metacognitivas
El concepto de la metacognición es relativamente reciente en la psicología cognitiva contemporánea. Aunque el tema de reflexión sobre los procesos cognitivos ha sido característica para la psicología cognitiva en general, el estu- dio sistematizado y organizado sobre la meta- cognición se relaciona con Flavel (1985).
El autor define la metacognición como “el conocimiento que uno tiene acerca de los propios procesos y productos cognitivos o cualquier otro asunto relacionado con ellos” (Flavel, 1976, p. 232). El concepto de la metacognición se refiere principalmente a dos aspectos. El primero corresponde al conocimiento que adquiere la persona en relación con su propia actividad cognitiva: capacidades, habilidades y experiencias en realización con la ejecución de las diversas tareas, también sobre la naturaleza de las tareas y sus características que influyen en su abordaje, y el conocimiento sobre las estrategias que pueden ser utilizadas para solucionar determinado tipo de tareas (Fla- vel, 1987).
Por ejemplo, un estudiante al abordar un problema comprende que este pertenece a un tema desconocido para él (conocimiento de una característica personal), que la manera en la cual está expuesto el problema dificulta su comprensión (conocimiento de una característica de la tarea) y que realizar un gráfico le ayudará a visualizarlo y entenderlo mejor (conocimiento de una estrategia).
El segundo aspecto consiste en la realización del control sobre la propia actividad cognitiva: “planificación de la actividad que se va a llevar a cabo para alcanzar los objetivos de la tarea, supervisión de esa actividad mientras está en marcha y evaluación de los resultados que se van obteniendo en función de los objetivos perseguidos” (Pozo, 2006, p. 60).
En este caso, siguiendo el ejemplo anterior, el estudiante será capaz de elaborar una ruta de consulta necesaria para obtener los datos desconocidos y así solucionar el problema, comprobar que estos datos sí le permiten tener mayor claridad, elaborar el esquema y examinar que todos los elementos del problema estarán reflejados allí, volver a consultar otras fuentes en caso de que se percate de que toda- vía hay cosas que no son claras y, por último, verificar la validez del resultado final de su solución.
Ambos aspectos de la metacognición menciona- dos son importantes para el aprendizaje y, además, “están estrechamente relacionados entre sí, de modo que el aprendiz competente emplea sus conocimientos metacognitivos para autorregular eficazmente su aprendizaje y, a su vez, la regulación que ejerce sobre el propio aprendizaje puede llevarle a adquirir nuevos conocimientos relacionados con la tarea, con las estrategias para afrontarla y con sus propios recursos como aprendiz” (Pozo, 2006, p. 60).
“cognición acerca de la cognición”
Algunos autores se refieren a la metacognición como una “cognición acerca de la cognición” (Pozo, 2006, p. 63). Esto implica diferenciar los términos de cognición y metacognición. Según Organista, “se habla de la cognición haciendo alusión a los diferentes elementos que participan en la actividad cognoscitiva (estrategias, procesos, operaciones, etc.) para cumplir con la tarea, mientras que se hace referencia a la metacognición cuando participan elementos orientados hacia la compren- sión de la forma en que se realiza la tarea, hacia el control mismo de la actividad cognoscitiva” (OrgaMetanista, 2005, p. 84).
METACOGNICIÓN CON PERAS Y MANZANAS
Tomado de:
Klimenko, Olena;Alvares, José Luis Aprender cómo aprendo: la enseñanza de estrategias metacognitivas Educación y Educadores, Vol. 12, Núm. 2, agosto-sin mes, 2009, pp. 11-28 Universidad de La Sabana Colombia
lunes, 10 de noviembre de 2014
¿Cuantos Pandas pudo ver Pepe?
Hola a todos,
como parte de la actividad 2 de este curso propedéutico se nos planteó el siguiente problema:
Pepe fue al zoológico a visitar a los pandas, y cuando regresó, le contó a Arturo cuántos pandas vio. Usa las siguientes claves para resolver este problema:
1. El número de pandas es un número impar.
2. El cuidador del zoológico estaba alimentando a uno. La suma del resto de pandas es un múltiplo de 4.
3. El número de pandas es mayor que 3 y menor que 13.
4. El número total de pandas es un múltiplo de 3.
¿Cuántos pandas había en total?
Los procedimientos que podemos utilizar para resolver este problema son muy variados, esto es por que la experiencia y los conocimientos que cada uno de nosotros tenemos para resolver un problemas son muy diversos.
Como una manera de comprobar lo anteriormente dicho le invito a resolver este problema antes de continuar leyendo, para así poder comparar el procedimiento de un servidor y la forma en que usted llegó al resultado.
Mi procedimiento
Paso 1: Leer completamente el problema por lo menos 2 veces, analizando detenidamente de principio a fin los datos y las condiciones que me palnteaban.
Paso 2: Analizar las claves una por una y acotar los datos que me van proporcionando.
Paso 3: Ponderar la información obtenida, relacionarla y probar con posibles respuestas.
Paso 4: Comprobar mi resultado y compararlo con los de otros compañeros.
Criterio aplicado:
Paso 3: Ponderar la información obtenida, relacionarla y probar con posibles respuestas.
Paso 4: Comprobar mi resultado y compararlo con los de otros compañeros.
Criterio aplicado:
- Clave 1: "El número de Pandas es un numero impar", es decir, que podemos realizar una serie numérica descartando los números pares como: 2, 4, 6 8, etc.
- Clave 2: "El cuidador alimentaba uno, el resto es un múltiplo de 4" , es decir que: X= numero impar , Y= numero par. entonces: X-1 = Y
- Clave 3: "El numero de pandas es >3 y <13, por lo que el rango de la serie va del 4 al 12 (4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12), y dada la información de la clave 1, podemos descartar a todos los números pares quedando únicamente: 5, 7, 9 y 11
- Clave 4: "El número total de pandas es un múltiplo de 3" último dato con que podemos concluir que: el número de pandas que Pepe Vio es 9, pues es el único numero de la serie que coincide con todos los criterios mencionados en las claves.
1) 9 es un número impar (clave 1)
2) x = 9, x-1 = y, 9 - 1= 8, y= 8, y 8 es un múltiplo de 4, (clave 2)
3) 9 es un número >3 y <13 (clave 3)
4) 9 es un múltiplo de 3 (clave 4)
Bueno espero puedan comentar esta publicación, es interesante conocer otros puntos de vista y sobretodo si existe algún error. Sus comentarios serán bien recibidos
Rogelio Pacheco
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